Mi abuelo siempre me ha dicho que un dictador cristiano benevolente era mucho mejor que una democracia y solo en los últimos años, cuando he empezado a entenderle y estar de acuerdo. Con cada día que pasa, pierdo más y más la fe en que los problemas de Estados Unidos puedan resolverse votando. Hemos dejado entrar a demasiadas personas que están directamente en contra de nuestra cultura.