¡Siempre agradecido! Los primeros días de DeFi nunca me hicieron enamorarme de las criptomonedas. A pesar de imprimir dinero mágico de internet a diario, prácticamente con todos estos ponzis, no fue hasta que empecé a interesarme por los NFTs cuando cambié mi mentalidad. Por primera vez, me enamoré de los aspectos culturales de las criptomonedas. (Además, hacer el viaje de ida y vuelta con mis bolsas de NFT me obligó a ser miembro de la comunidad, de nada, sigo aquí por eso ahora) Yo, chicos.