Acabo de palear como 30 metros de nieve en el camino de entrada descuidado durante más de un mes, en pleno invierno de Santa Fe. Mañana estaré lisiado. Tengo los pies entumecidos y congelados. Voy descalzo en el Land Cruiser para conseguir pho para curarme. Pero yo me río. Estoy agradecido por mi fortaleza.