Una de las prácticas más atroces del régimen islámico en Irán es que, tras asesinar personas, encarga a sus familiares de recuperar sus cuerpos. El precio es de 500 millones de toman (estimado 5k-15k $) por cada bala que entra en su cuerpo. No solo matan, sino que llevan a cabo una guerra psicológica además de su terror para paralizar a sus víctimas en la oscuridad y la angustia mental. No hay mal mayor en la tierra.
Adjunto esto porque es tan macabro que sé que la gente no lo creerá de otra manera. Esto es solo la punta del iceberg de lo que los iraníes han estado viviendo tranquilamente durante 47 años. Y el mundo piensa que necesitan agentes extranjeros para convencerles de levantarse...
181