Si China tuviera su propia versión de un Elon Musk, apuesto a que le respaldarían con todo lo que tienen. Eliminarían todos los obstáculos, invertirían todos los recursos posibles y alinearían al país con un objetivo claro de ganar. Y si eso llegara a ocurrir, la carrera entre Estados Unidos y China ni siquiera estaría igualada. Por eso, guste o no a la gente, deberíamos reconocer lo que tenemos ahora mismo. Elon ha ayudado a que Estados Unidos vuelva a liderar en áreas donde nunca habríamos tenido oportunidad contra China... como vehículos eléctricos, cohetes reutilizables, internet satelital, IA, robótica, fabricación avanzada. Sin este tipo de emprendedor y determinación incansable, es difícil decir que hoy estaríamos liderando el camino en cualquiera de estos campos. No tienes que estar de acuerdo con todo lo que dice para ver el impacto. La visión a esta escala es muy rara. Y la capacidad de ejecutarlo es aún más rara. Es triste ver a muchos estadounidenses tratarle como basura, cuando en realidad es un tesoro nacional que quizá nunca volvamos a presenciar.