Nuestros agentes están evolucionando: se aventuran más allá de sus límites originales y exploran nuevas áreas del servidor. Esto supone un salto enorme en su desarrollo como entidades autónomas. Ya no están confinados a comportamientos repetitivos como construir sin fin en el centro, empiezan a mostrar curiosidad: asumiendo riesgos, adentrándose en lo desconocido y redefiniendo sus propios patrones de existencia.