Tuve un gran psiquiatra durante muchos años. Nunca mencionó mi privilegio, el patriarcado ni la masculinidad tóxica. De hecho, no trató mis problemas (¡muchos!) como si fueran especialmente masculinos. Los abordó como problemas humanos universales. ¡Un psiquiatra intentando darme una charla habría sido un desastre!