Estas dos semanas, al reunirme con varios tíos, tías y primos lejanos, he vuelto a experimentar lo real que es esa frase "muchas personas mueren a los 35 años". No tienen ningún interés en el desarrollo social y tecnológico, y carecen de aprecio por la diversidad cultural. Esa lógica autoritaria de la política académica y de oficina se aplica mecánicamente a todas las discusiones, sin ninguna diferencia con ellos hace diez años. En este tipo de "interacción", el significado de la comunicación se convierte más en buscar desesperadamente evidencia que refuerce sus propios prejuicios a partir de las expresiones de los demás. Tus sentimientos, experiencias y observaciones no tienen ningún valor para ellos. Este tipo de diálogo se asemeja más a una obra de teatro donde se entrelazan monólogos, ellos se esfuerzan por actuar para una audiencia imaginaria, temiendo perder su estatus.